Hago fotos, muchas fotos Mi experiencia con la fotografía es como un viaje sin un destino fijo, más interesante 
mientras menos se planea, lleno de encuentros inesperados y que deja siempre lugar
al cambio de rumbo. Quizás por eso me pierdo a menudo, me disperso, y doy muchas vueltas.
Dicen que hay que establecerse limites, que es importante centrarse; 
ignoro el valor o motivo de esos límites, ni cual es la meta a la que se supone hay que llegar. 
Por ahora sigo en el camino, en el proceso. Es el juego infinito de la imagen digital lo que me interesa. 

Camino Laguillo